La población de durante el mes de julio, desde 1983. Esta propuesta cultural no pretende solamente que el público goce de la música, sino que se reivindica año tras año como una de las competiciones de música coral y de danza más importantes de Catalunya.
Los participantes del concurso llegan de todos los rincones del planeta. Así pues, con motivo del festival, han visitado Cantonigròs formaciones corales y de danza procedentes de lugares tan dispares como Azerbaiyán, Canadá, Costa Rica, Dinamarca, Países Bajos, Hong Kong, Kenia, Serbia, Moldavia y Chile, entre otros.
Las diferentes modalidades del concurso se dividen en coros mixtos, femeninos, masculinos e infantiles, en el apartado de música coral, y grupos de danzas internacionales, en la sección de danza.
Después de la jornada de competición, unos cuantos grupos escogidos participan en conciertos y exhibiciones para acercar su arte a un público más amplio.
La importancia del festival de Cantonigròs es ya de tal magnitud que la Generalitat de Catalunya le concedió la Cruz de Sant Jordi en 1996 «por su contribución al fomento del intercambio cultural con países de todo el mundo y por la proyección internacional de Catalunya y de su música». El certamen también fue premiado en el año 2000 con el Premi d’Honor de la Fundació Jaume I y, en 2003, con el Premi Nacional de Cultura de la Generalitat de Catalunya.